jueves, 31 de octubre de 2013

La contra revolución aún duele a los guatemaltecos

Por: Natali Barrios.
 
La falta de libertad Política, de asociación y de palabra, que sufrió el país en los primeros 40 años, del siglo XX, había imposibilitado a los distintos sectores nacionales el planteamiento de sus problemas en forma clara y abierta. La prensa, única forma de difusión de ideas en esa época, tampoco tomaba el riesgo de mencionar ni menos de discutir los problemas que afligían al país.

El movimiento obrero fue el que inició la discusión de los problemas nacionales y generó una conciencia popular sobre tales problemas. Posteriormente esa conciencia fue creando un clima político, seguido de la formación de grupos, asociaciones y partidos, creando una actitud política.

En ese momento ni el propio Presidente de la República doctor José Arévalo, tenía una visión clara sobre el problema agrario, asegurando por su parte que en Guatemala no exista problema agrario, sino que los campesinos psicológica y políticamente están impedidos de trabajar en la tierra.

Economía internacional limita pasos de Guatemala independiente


Por: Natali Barrios.

Para 1821 Guatemala tenía una economía cerrada, la provincia del país estaba bastante aislada del resto del mundo, no participaba en el comercio de exportación e importaciones con otras naciones.

Guatemala tenía un 65% de indígenas que producían lo que necesitaban para sobrevivir, en tanto la población española y algunos ladinos, eran los únicos que consumían algunos productos importados. Además había pocos embarcaderos en el área: entre ellos Trujillo y Omoa que fueron los más importantes durante la colonia, Izabal, Itzapa y Acajula, sin embargo la ocupación de Belice por los ingleses cerró una importante salida al Atlántico por el puerto Belice o Walis.

Para el doctor William J. Griffith: Los primeros jefes de la república centroamericana, y especialmente los de Guatemala, creyeron unánimemente que la libertad de comercio traería a la antigua Capitanía General una inmediata metamorfosis económica que la colocaría en un nivel de prosperidad sin precedentes.

Acuerdo agrario no se cumple

Por: Luis Villagrán.

En 1996 se firmaron los Acuerdos de Paz y hasta la fecha, uno de los conflictos más notorios en el país, sigue siendo la posesión de la tierra. Por lo tanto la coyuntura de la repartición de la tierra a los más necesitados nunca ha sido un programa consciente y apropiadamente estructurado para sacar a los campesinos de la pobreza.

Silvia Tejeda en su artículo “Estructura agraria y corrupción” indica que desde que Jacobo Árbenz, en 1952, aplicó el Decreto 900 de la Reforma Agraria, repartiendo el 20 por ciento del área cultivable de la Nación al 24 por ciento de la población, identificado como los campesinos sin tierra, los sucesivos grupos políticos hegemónicos, en 60 años, han repartido más de 3 millones 323 mil 487.14 hectáreas de tierra, a más de 147 mil 700 personas beneficiadas, de las que no se podría dudar que existirán algunos resultados exitosos, pero que ni en calidad ni en cantidad llegan a determinar beneficios qué hayan contribuido al desarrollo económico y social de Guatemala.

Caficultura y sus problemas económicos

Por: Albert E. López.

Los gobiernos liberales (1898-1931) impulsaron el cultivo del café. Para ello confiscaron las propiedades de la Iglesia y muchas tierras comunales. Data de esta época la obligación de los indígenas a trabajar en las fincas cafetaleras, norma que fue abolida en el gobierno de Jorge Ubico (1931-1944). A lo largo de la historia, la producción de café en este país ha sido la actividad productiva más importante, impulsando el desarrollo económico de los guatemaltecos.

Durante los últimos sesenta años, además de dedicarse a la producción de café de calidad, los caficultores se han comprometido a promover el bienestar de las comunidades aledañas a las fincas productoras. Esto los ha motivado a impulsar una serie de programas para mejorar el nivel de vida de la población de las áreas rurales.

jueves, 24 de octubre de 2013

Guatemala de antaño

Por: Stefani de León.

Guatemala es un país de exportaciones desde hace muchos años. Muchos son los países que se han visto beneficiados con sus productos.

Sus exportaciones se vienen dando desde la época de la colonia. Sus principales cultivos de exportación durante la colonia eran, el añil, cacao y grana; y en una mínima parte oro, vainilla, pieles, cueros y zarzaparrilla.

Sin embargo fue el cacao por largos periodos el principal producto de exportación, en especial en el siglo XVI. El cual era transportado por medio de recuas de mulas hacia México.

Las principales zonas productoras de este producto durante la colonia fueron, Soconusco, Suchitepéquez, Sonsonate, Comayagua y Costa Rica.

En la colonia, España fue quien más se beneficio de todos, monopolizando el comercio, recibiendo de todas la colonias sus exportaciones. Y todo lo que se importaba tenía que venir de España.

viernes, 18 de octubre de 2013

Caficultura y sus problemas económicos

Por: Julia Damacio.

Según el libro de Andrés Uribe, titulado Brown Gold, la planta de café crecía en forma silvestre en África, y se menciona concretamente a Kenya y Abisinia como la región de su origen. Al principio bebían café solo los monjes antes de orar y los médicos lo prescribían como un estimulante curativo. Era prohibido su uso como bebida popular. Fueron los comerciantes venecianos quienes le dieron un impulso al comercio y consumo de café en Europa, alrededor de 1615.

Según el investigador Manuel Rubio Sánchez, a los padres Jesuitas se les reconoce el ser los primeros introductores de la planta de café en Guatemala. Ellos fueron expulsados del país en 1767, por consiguiente se puede situar la introducción de dicha planta por el año de 1760. En 1846, el precio del añil decae, y se encuentra en el café una opción para la exportación.